ZP/Rajoy

La Voz

OPINIÓN

CÉSAR CASAL GONZÁLEZ

16 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

DOS que no se quieren mirar ni se ven. ETA voló la T4 y el llamado proceso de paz, por no decirle proceso de Kafka. Wenceslao y Camba creían que, sobre el ruedo ibérico de las Cortes, siempre había un vencedor y un vencido: un torero que sale a hombros de los medios y un toro que muere sobre los mármoles. González mandó a Fraga a su Baviera y estrelló al grillo de Hernández Mancha. El español impasible, Aznar, machacó a Borrell y se quitó de encima la moto de polvo de Almunia. El lunes tormentoso, sólo hubo dos toros ciegos de embestir. ZP habló para los suyos, con carné. Y Rajoy, otro tanto de lo mismo. Uno en ruso. Y otro, en checheno. Codificados. Los ciudadanos, ausentes, una vez más. ZP propuso la nada, tras el humo de reconocer su error. Rajoy quiso ser enterrador. Le faltó la levita. Sacó el florete del verbo e intentó rematar a su rival afilando los dientes a los cocodrilos, sin darse cuenta de que resulta imposible apuñalar el aire. De ZP se ha dicho que es un comercial que llegó a presidente. La vicepresidenta De la Vega gobierna, mientras él vive en Moncloa como un virus. Rajoy y ZP no se entienden ni con dinamita. Y olvidan que las serpientes, como la del logo de la banda, no oyen ni una palabra. Los dos políticos son altos. Compiten por ponerse la chistera, el bigote y el humor absurdo de Tip. El lunes ganó ETA. Su objetivo era que los dos partidos se acusasen fuerte y claro. Divide a los demócratas y vencerán los ácratas de la bomba. ZP y Rajoy son los dos paisanos que se muelen a palos en el cuadro de Goya. Las dos Españas que abofetean en el rostro de su contrario a los ciudadanos todos, bajo la atenta mirada desde la bóveda del hemiciclo del fresco de Isabel II y El Cid. Españoles, qué buenos vasallos, si hubiera buen señor. De esperpento y muñegotes. cesar.casal@lavoz.es