Aislados en el coche

OPINIÓN

25 mar 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

EN El hombre que compró un automóvil, Fernández Flórez nos hace padecer con dos robinsones urbanos que, incapaces de salir de una isleta por culpa del tráfico incesante de automóviles, piensan en el canibalismo para sobrevivir. ¿Era una premonición? Si lo fue, era una premonición gallega. Galicia es el país que compró un automóvil. Somos los ¡europeos! que más utilizamos el turismo, lo cual puede resultar simpático para hacer comedia en torno a nuestro individualismo atávico, pero también es un drama. Porque es una afición forzosa: el transporte colectivo no está a mano ni tiene frecuencia suficiente. Porque nos sigue abocando a las mayores tasas de accidentes. Porque en una comunidad que aún recibe ayudas por su relativa pobreza, este despilfarro de asfalto, combustible y maquinaria nos deja sin ahorro y sin argumentos. Y porque nuestros responsables políticos se niegan a reconocer el problema. ¿Se subirán al bus algún día?