La génesis de Europa

| RAMÓN IRIGOYEN |

OPINIÓN

29 mar 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

EL MISMO AZAR, aunque, claro, con algunas semanas de distancia, que llevó a Europa, hija de Agenor, rey de Tiro, a jugar con el torito blanco en el que se había transformado Zeus para raptarla, me llevó el pasado 25 de marzo a la Casa del Libro de la madrileña Gran Vía. Los presocráticos nos enseñaron que el azar rige el mundo. Y ese día de marzo, en que se cumplía el 50.º aniversario del Tratado de Roma, que dio nacimiento a la Comunidad Europea, buscaba allí algún libro de Alfonso Reyes, cuya fantástica exposición de homenaje acababa de visitar en el Instituto Cervantes. La Casa del Libro ofrece al cliente dos capillas sixtinas: la de Gran Vía, en la que compré Teoría literaria, el único libro de Alfonso Reyes que había, y la capilla sixtina para drogadictos de Gutenberg, que comercializa sólo libros saldados. Qué delicado detalle: del establecimiento de Gran Vía conduce a los hijos de don Quijote enloquecidos por los libros, tentándolos con precios tirados, a su librería de la calle de la Salud. Visité también esta dependencia psiquiátrica y allí encontré mi libro: Europa. Génesis de una civilización, del historiador francés Lucien Febvre. El libro, publicado por Crítica, esa editorial especializada en publicar obras maestras, me llevó en un suspiro desde la prefiguración de Europa -aquel imperio Romano que ya incluso tuvo moneda única- al imperio carolingio, el auténtico origen de nuestra Comunidad Europea. Según Febvre, la civilización europea nació por reacción contra Asia, contra el mundo y civilización asiáticos. El siglo XVIII dio forma a la noción de Europa: así nació su forma ideal y cultural. La Revolución francesa dio al concepto de nación un sentido nuevo: y así se creó el polvorín que nos condujo a la Primera y a la Segunda Guerra Mundial. Para rematar una jornada tan comunitaria, leí unos versos del Génesis, la primera parte del magnífico libro To axion esti (Es digno) , del premio Nobel griego Odiseas Elitis.