DON MANUEL FRAGA hizo gala de escasa lucidez llamando «gafes que no saben gobernar» a los socialistas. Por mucho que el apoyo de Zapatero a Ségolène Royal no haya sido prestado al partido ganador, el presidente fue honesto y comedido en su apoyo a la líder de la oposición en Francia. Otro cantar fue su metedura de pata cuando Bush conquistó por segunda -e ilegal- vez los comicios en 2004. Esa fue gorda. Pero hay algo que dijo don Manuel que me parece brillante. Y es que deberíamos reinstaurar en España el voto obligatorio. El ex presidente de la Xunta citaba como precedente la ley de Antonio Maura de 1907, en la que se obligaba a ejercer el derecho al voto a todo ciudadano capaz de ejercerlo. Me sigue asombrando cada vez que en unos comicios veo participaciones del sesenta o setenta por ciento. Me pregunto en qué narices estarán pensando ese treinta y muchos por ciento de la sociedad. Por eso encuentro tremendamente oportuna la idea. Me gustaría completar la propuesta de don Manuel con dos ejemplos. El primero, el de Estados Unidos, donde la gente va a votar en día laborable. Eso sin duda incentivaría sobremanera el voto. El segundo ejemplo, el de Perú. Allí, si no votas, directamente te ponen una multa de 120 dólares. Mientras esperamos a que sea obligatorio -y ojalá lo sea pronto-, Fraga propone y usted dispone. Si quiere, claro.