Dickens, pintor

César Casal González
César Casal CORAZONADAS

OPINIÓN

08 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

A yer fue su día. Esta semana es su semana. Y todo el año será su año. Los aniversarios refrescan la memoria de peces que tenemos. Pero, con Dickens y el bicentenario ayer de su nacimiento, no hay mucho que reiniciar. La legión de sus personajes sigue más activa y viva que nunca en las mentes y en el mundo de la creación. Pocos escritores tuvieron tanto éxito en vida y después de su muerte. De sus libros se hacen versiones en cine, en pintura, en cómic, en todo. Y es que Charles Dickens, con su realismo y sus paseos insomnes por Londres, pintó como pocos el ser humano. Afinó tanto su composición que sus avaros o sus niños son universales. Aguantan el paso y el peso del tiempo. Es tan grande la sombra de Dickens que hasta un gigante como Google le dedicó ayer el icono de su buscador. Y encima llega la losa de la crisis para actualizar todavía más las dificultades que narra en sus novelas. Pero el mejor homenaje a un autor es leerlo y hay un inicio de uno de sus libros que es inolvidable: «Es el mejor de los tiempos, es el peor de los tiempos. Es la edad de la sabiduría, y también de la locura... Es la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación». Palabra de escritor.