Las malas notas de Rajoy

Enrique Clemente Navarro
Enrique Clemente LA MIRADA

OPINIÓN

Si tuviéramos que evaluar con cifras el primer trimestre de Mariano Rajoy en el Gobierno, sus notas, que son las de nuestra economía, no podrían ser más preocupantes. Paro: + 365.900; PIB: -0,4 %; Déficit: 1,85 %; Standard & Poors: BBB+, dos escalones menos; Prima de riesgo: por encima de 400. Para mayor decepción, los mercados dieron un clamoroso suspenso a sus Presupuestos, que supuestamente iban a ser la palanca para recuperar la confianza. Ni siquiera los 10.000 millones extra de recortes en educación y sanidad hicieron variar su evaluación. Y lo peor es que en la asignatura más importante el futuro es desolador: en el 2015 el paro será aún mayor que en el 2011, lo que el entonces opositor a la Moncloa consideraba, con toda la razón, inaceptable e insoportable.

Es indudable que el presidente heredó una situación económica pésima y que es muy pronto para sacar conclusiones. Pero cabe plantearse si algunas de las reformas y las medidas de ajuste que está adoptando, como si fueran dogma de fe y las únicas posibles, están agravando la ya de por sí catastrófica situación. La reforma laboral, por ejemplo, se vendió como la fórmula infalible para crear empleo y ahora se nos dice que esta será una legislatura perdida y que nos tendremos que aguantar con una tasa del 22,3 % cuando llegue a su fin. Su defensa numantina de la reducción del déficit a costa de lo que sea, incluso de que no haya esperanza para los parados, es más que discutible. La única buena noticia llega de Alemania: presionada por el probable triunfo de Hollande, Merkel anuncia un ambicioso plan para el crecimiento.