09 jul 2012 . Actualizado a las 07:00 h.
Rajoy, que ayer se apuntó a un viaje relámpago para festejar el impecable trabajo policial que dio con el paradero del Códice Calixtino, comprometió su apoyo para garantizar la seguridad de la joya bibliográfica y que no se repita el rocambolesco episodio. Su presencia -incomprensible para algunos- y sus promesas deberían traducirse en que el Códice pueda ser contemplado por todos en la catedral.