El burro flautista

Eduardo Riestra
Eduardo Riestra TIERRA DE NADIE

OPINIÓN

02 sep 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

V eamos, ¿cuántas películas ha visto usted en el cine durante el último año? ¿Cuántos libros ha leído? ¿Cuántas exposiciones ha visto? Si su respuesta es la que creo y además va a ser usted candidato a diputado, mal vamos. Ya sé que el Gobierno es el reflejo del pueblo y que el nuestro no lee. Pero los pueblos no pueden permitirse ser incultos, porque un país inculto no genera riqueza. Ahora en casi toda España hay buenas comunicaciones, piscinas cubiertas, rápidos trenes. Pero las carreteras invisibles que deja marcadas en el alma de los pueblos la lectura son todavía de adoquín como en los años cincuenta. Y en nuestro Parlamento, como viene siendo habitual, no estarán los mejores. Solo estarán los que mejor se mueven dentro de sus partidos. Ahora que Núñez Feijoo ha quitado la toalla a los partidos de la oposición mientras se estaban cambiando el traje de baño, vemos entre divertidos y escandalizados sus vergüenzas: la carrera por la candidatura. Los hay que vuelven del descalabro de Madrid y me imagino que correrá la sangre. Luego los que se queden fuera, taponándose las heridas con la mano, forzarán una sonrisa indiferente. Pero ninguno lee, ni los de allí ni los de aquí. Tampoco los que ganan. Un verdadero político cree que la cultura, cuando sea necesaria, se compra. Como antes se hacía en las fiestas de los pueblos, que, cuando se quería contratar un conjunto, se hacía llamar al yeyé. Habiendo asesores culturales, ¿para qué necesita uno leer?