La marca España por los suelos

Enrique Clemente Navarro
Enrique Clemente LA MIRADA

OPINIÓN

08 oct 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

El imparable deterioro de eso que se llama marca España vivió la semana pasada un nuevo episodio. Para descalificar a Obama, el republicano Mitt Romney puso a nuestro país como ejemplo negativo del modelo económico que hay que evitar a a toda costa. Ya lo hizo Sarkozy, aunque de nada le valió, pues fue derrotado por Hollande. España se ha convertido en el arma arrojadiza que la derecha conservadora lanza a sus adversarios políticos en las campañas electorales. Preocupante. Pero el asunto es mucho más grave que esas críticas partidistas. El deterioro de nuestra imagen en los principales medios internacionales es alarmante. En los últimos días, The New York Times, el diario más influyente del mundo, ha dedicado varios reportajes al hambre en las calles españolas, la crisis de la monarquía y el desafío independentista de Cataluña. Súmense las duras críticas que Financial Times, The Wall Street Journal y The Economist, las biblias del periodismo económico, dispensan a Mariano Rajoy. Estos y otros prestigiosos periódicos le han llamado conductor suicida, misterioso, muerto viviente, tergiversador de la realidad e incluso le han echado en cara que gobierne en favor de su partido y no del país. Los mismos que alabaron la transición y el milagro español nos ven ahora como una especie de nueva Grecia que camina hacia el desastre. Algunos dirán que simplifican y exageran. Algo hay de eso. Pero es indudable que responde a la gravísima situación económica, social e institucional que padecemos y no se puede ocultar. Es la imagen que se proyecta y asumen los lectores que tienen los resortes del poder en el planeta.