D e hecho, la ciencia y tecnología españolas son líderes en algunos campos, como el de las energías renovables. En estos tiempos de depresión, es bueno saber que España genera el 73 % de la potencia termosolar (aquella que aprovecha el calor del sol) del mundo. Empresas españolas participan en más del 60 % de las plantas termosolares en construcción en el planeta, aportando además la mayor parte de una tecnología que ha sido desarrollada aquí. Triplica a EE.?UU. en el uso de este tipo de energía. Por lo tanto, no es de extrañar que Obama hable de copiar nuestro modelo. En contra de lo que se pueda pensar, estas centrales no funcionan solo cuando alumbra el sol: una serie de espejos lo dirigen hacia un punto donde se concentra el calor sobre unas sales fundidas hasta más de 500 grados centígrados. Esas sales retienen el calor del día y pueden suministrar electricidad en oscuridad durante períodos de casi 15 horas. Se podría decir que estamos haciendo bien los deberes para reducir nuestra dependencia del petróleo, algo importante no solo para nuestro medio ambiente, sino también para nuestra economía.