Depurar y sanear

Alfredo Vara
Alfredo Vara EL PUENTE

OPINIÓN

La tormenta arrecia y amenaza con llevarse por delante a quienes pretenden negarla o reducirla a la dimensión de un chaparrón que escampará solo.

Rajoy y el PP deben tomar medidas reales, en lugar de limitarse a negar y a poner sobre la mesa documentación que, o ya es conocida, o se refiere exclusivamente a las actuaciones regulares del partido, ya sometidas a fiscalización.

Es imprescindible la depuración, y no solo en el PP, aunque es el que en este momento está en el ojo del huracán.

Pero servirá de poco si no va acompañada de medidas de saneamiento de cara al futuro. Varias están desde hace tiempo sobre la mesa, sin que los partidos políticos hayan querido prestarles atención, aferrados a una situación que les da privilegios y les garantiza el control de las instituciones.

No bastan anuncios genéricos de medidas contra la corrupción ni el encargo de informes sobre regeneración democrática. Ni una ley de transparencia que deja al margen a los partidos y a la Casa Real. Es el momento de replantearse cuestiones como las listas electorales cerradas que ponen la disciplina de partido por delante del servicio al ciudadano, el reparto partidario de instituciones clave, la enorme lentitud de otras que acumulan años de retrasos, y de abordar de una vez la implantación de mecanismos de prevención de la corrupción, que ya funcionan en otros países.

«Resulta inaplazable la regeneración institucional», afirmaba recientemente el profesor J.?B. Terceiro. O la abordan con pactos amplios quienes ostentan la representación ciudadana o perderán con rapidez el poco crédito que les queda.