Bárcenas, el innombrable

Fernando Salgado
Fernando Salgado LA QUILLA

OPINIÓN

28 feb 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Bárcenas ha reventado los espejos cóncavos del callejón del Gato. Primero acumula 38 millones de euros de ignoto origen en cuentas suizas. Después se refugia en la indecente amnistía fiscal de Montoro. Paralelamente, los contribuyentes le abonamos el sueldo -21.300 euros al mes- a través del PP, bajo la extraña rúbrica de «indemnización por despido diferido». Ahora le pagamos la prestación máxima por desempleo. Y culmina su periplo con una peineta urbi et orbi: el esperpento español se supera a sí mismo.

Mientras el innombrable sigue aferrado como una garrapata al cuero cabelludo del PP, Rajoy agacha la cabeza y sigue cumpliendo con su deber. Mientras otros ladran, él cabalga. Silenciosamente, como es su estilo, escondido del mundanal ruido tras el humo del veguero. A la espera de que amaine la tormenta y al innombrable se le agote la munición. Temeroso tal vez de que, si asoma la cabeza, algún «recibí» le parta la crisma.

Valle Inclán supo anticiparse genialmente a esta época golfa:

-Max Estrella: España es una deformación grotesca de la civilización europea.

-Don Latino: ¡Pudiera! Yo me inhibo.

¿En quién estaría pensando el autor de Luces de Bohemia a la hora de retratar a su don Latino de Híspalis?