El PSdeG se merece algo mejor. Tal es la frivolidad de su líder, Pachi Vázquez, que hasta se ha atrevido a sugerir al presidente Feijoo que pida perdón a las víctimas del narcotráfico. De acuerdo con que está obligado a prestarles apoyo institucional. Solo faltaría. Pero lo que no acabo de entender es el porqué de dicho perdón. ¿Es qué acaso está insinuando que tenía algo que ver en los turbios negocios de Marcial Dorado? Si es así, que lo diga a las claras, y que haga frente a la más que segura querella con que se encontraría. Son unas fotos de hace veinte años. Nadie está libre de que en el cajón de algún impresentable se encuentren instantáneas de uno tomadas casi un cuarto de siglo atrás. ¿Dimitió Felipe González cuando se supo que a punto estuvo de nombrar ministro a Roldán? ¿Les pidió perdón a los huérfanos de la Guardia Civil? Entiendo que como miembro de la oposición tenga como misión intentar desbancar a Feijoo, pero sin frivolidades. Desde que aparecieron las fotos no ha hecho otra cosa que manifestar una demagogia fuera de toda duda. Y ahora, tergiversando unos hechos a los que la inmensa mayoría de los gallegos les han restado importancia, pretende hacer pasar a nuestro presidente por un narco más. Más que de juzgado de guardia, patético.