Neolengua

Enrique Clemente Navarro
Enrique Clemente LA MIRADA

OPINIÓN

El ya abultado diccionario de la neolengua gubernamental ha añadido un nuevo término, acuñado esta vez por Fátima Báñez, movilidad exterior, que equivale a emigración forzosa de los jóvenes españoles para buscar fuera el empleo que aquí no encuentran. Memorables fueron los eufemismos, circunloquios y juegos de palabras que utilizó Zapatero, como desaceleración transitoria del crecimiento, para evitar decir la palabra maldita, crisis. Y en esto llegó Rajoy con la promesa de llamar al «pan, pan y al vino, vino». Pero en estos más de 15 meses de gobierno él y sus ministros han hecho malabarismos para no llamar a las cosas por su nombre sin importarles caer una y otra vez en el más espantoso de los ridículos. He aquí una pequeña muestra:

1.- Recortes: reformas estructurales, ajustes, sacrificios.

2.- Amnistía fiscal: regularización, incentivar la tributación de rentas no declaradas.

3.- Subida de impuestos: recargo temporal de solidaridad, cambio de la ponderación impositiva.

4.- Rescate bancario: préstamo en condiciones muy favorables, apoyo financiero, línea de crédito.

5.- Recesión: crecimiento negativo.

6.- Abaratamiento del despido: flexibilización del mercado de trabajo.

7.- Supresión de la extra a los funcionarios: retraimiento de la paga de diciembre.

8.- Privatización de hospitales: mejorar la gestión de los servicios públicos.

9.- Bajada de las pensiones: reforma de las pensiones.

10.- Pago a Bárcenas de 21.000 euros mensuales por no trabajar: indemnización en diferido en forma de simulación.