Neolengua

Enrique Clemente Navarro
Enrique Clemente LA MIRADA

OPINIÓN

22 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

El ya abultado diccionario de la neolengua gubernamental ha añadido un nuevo término, acuñado esta vez por Fátima Báñez, movilidad exterior, que equivale a emigración forzosa de los jóvenes españoles para buscar fuera el empleo que aquí no encuentran. Memorables fueron los eufemismos, circunloquios y juegos de palabras que utilizó Zapatero, como desaceleración transitoria del crecimiento, para evitar decir la palabra maldita, crisis. Y en esto llegó Rajoy con la promesa de llamar al «pan, pan y al vino, vino». Pero en estos más de 15 meses de gobierno él y sus ministros han hecho malabarismos para no llamar a las cosas por su nombre sin importarles caer una y otra vez en el más espantoso de los ridículos. He aquí una pequeña muestra:

1.- Recortes: reformas estructurales, ajustes, sacrificios.

2.- Amnistía fiscal: regularización, incentivar la tributación de rentas no declaradas.

3.- Subida de impuestos: recargo temporal de solidaridad, cambio de la ponderación impositiva.

4.- Rescate bancario: préstamo en condiciones muy favorables, apoyo financiero, línea de crédito.

5.- Recesión: crecimiento negativo.

6.- Abaratamiento del despido: flexibilización del mercado de trabajo.

7.- Supresión de la extra a los funcionarios: retraimiento de la paga de diciembre.

8.- Privatización de hospitales: mejorar la gestión de los servicios públicos.

9.- Bajada de las pensiones: reforma de las pensiones.

10.- Pago a Bárcenas de 21.000 euros mensuales por no trabajar: indemnización en diferido en forma de simulación.