31 jul 2013 . Actualizado a las 07:00 h.
Cumple Galicia una semana de duelo, de acompañamiento, de respeto, y también de incógnitas. Finalizado el luto oficial, empieza el ruido. En realidad, lleva acompañándonos unos días. Es el chirrido que provoca el escaqueo de los máximos responsables de ADIF y de Renfe, de quienes aún se esperan explicaciones públicas sobre lo sucedido (las han ido diseminando por donde les parecía). Es el estruendo que provocan algunos políticos tirando sin mirar y sin responsabilidad. Es el zumbido de quienes señalan a una sola dirección (el maquinista) con anteojeras. Fin del luto, y se acabó el silencio. No se lo merece este país...