Listas de espera

Mariluz Ferreiro A MI BOLA

OPINIÓN

No han provocado el hundimiento de la bolsa. Ni han disparado la prima de riesgo. Tampoco mueven montañas económicas o cortan de un tajo carreras políticas. Porque son algo real que va mucho más allá de las trampas numéricas de la ingeniería financiera o de vacíos discursos sobre el sistema. Son las listas de espera de la sanidad. A la hora de medir un país, quizás habría que empezar por ahí. Pero muchos llevan años intentando convencer a los ciudadanos de que todos han vivido por encima de sus posibilidades y la crisis es un castigo divino con el que expiarán su pecado. Puede que lo siguiente sea decir que a partir de ahora lo que toca es esperar por encima de sus posibilidades.