Vuelve Mayor Oreja

Pablo Mosquera
Pablo Mosquera EN ROMÁN PALADINO

OPINIÓN

30 sep 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Tengo que preguntar. ¿Dónde estaba Mayor Oreja? Dicen que en el Parlamento de Bruselas. Otros dicen que escondido para no ser visto por Madrid-Génova, donde se preguntan si era el J.?M. que cobraba en B de los sobres, a la cúpula del PP, por la mano del hoy tesorero-gerente traidor. No eran de su interés -público al menos- las maniobras económicas desde instancias de la UE. No leímos artículo, teoría, libro, discurso, proclama en tribuna parlamentaria, en defensa de los intereses de España ante los mercaderes que hicieron lo posible para salvar a las entidades financieras a costa de un rescate que tendremos que pagar desde el pueblo llano y que supone una deuda nacional de más del 90 % del PIB.

Y es que el ilustre donostiarra puede que esté triste con los cambios de mandatarios vascos en su PP. Desde que Aznar le retiró el dedo que señalaba a su sucesor, es como un exilado en la capital de la política europea. No asume que jovenzuelos como Alfonso Alonso, con su perpetua mueca sonriente y su look de boutique de la calle Dato de Vitoria, haya ocupado el referente vasco de la política nacional a la derecha del padre -cúpula del PP-. Tenía que aprovechar alguna oportunidad. De economía, crisis en Gibraltar, recortes sociales para alcanzar los dicterios de los hombres de negro, Madrid olímpico, cero patatero. Lo suyo es el terrorismo. Monotema. Oráculo de Delfos.

Cataluña, aprovechando que España va mal, decide poner en marcha el proceso soberanista. No puede decir lo que no sabe. Argumentar técnicamente las escasas posibilidades de entrar en la UE como Estado independiente y sus problemas para la ciudadanía catalana. Solución mediática para decir ¡aquí estoy yo! «Cataluña sigue la misma hoja de ruta que inició ETA». «La propuesta secesionista de la Generalitat es el tema más importante de España...». Tengo que ir a los versos de Bécquer. Volverán las oscuras golondrinas. Mayor Oreja necesita mostrar su presencia en el espacio donde siempre estuvo, antaño desde su domicilio en Madrid, diagnosticando treguas trampas, hoy anunciando que la Cataluña de Mas sigue la misma ruta que la Euskadi asediada por ETA, que nos hizo temer por nuestras vidas, a los que vivíamos en las calles de Euskadi, en sus instituciones, día a día, sin escapadas a Madrid, sin sobres de Bárcenas. Desengáñate: ¡Así no te querrán!