Autobombo

Enrique Clemente Navarro
Enrique Clemente LA MIRADA

OPINIÓN

Hay noticias ante las que uno no da crédito y que demuestran el descaro de la clase dirigente de este país y hasta qué punto ha tocado fondo. Es cierto que ya nada puede asombrarnos después de lo visto, pero el hecho de que el Ministerio de Empleo (?) se vaya a gastar 2,5 millones de euros en una campaña publicitaria para vender su reforma laboral es demasiado ofensivo. Fátima Báñez considera necesario que se «pongan en valor» las medidas del Gobierno para luchar contra el paro y así resulten más efectivas. En el colmo del retorcimiento argumenta que el objetivo es sensibilizar a la población acerca del problema del desempleo, especialmente del juvenil. Es decir, que no nos habíamos dado cuenta hasta ahora de que hay seis millones de parados -600.000 más desde que gobierna Rajoy- ni de que prácticamente todos los ciudadanos sufren este drama en primera persona o tienen a algún familiar o amigo en esta terrible situación. Nos lo tiene que decir la ministra para que seamos conscientes. No es nuevo, lamentablemente, que el poder, de cualquier signo, use los medios estatales, es decir de todos, en beneficio propio para hacer propaganda y autobombo, pero en una situación tan grave como la que vivimos produce aun más rechazo. La reforma laboral solo ha servido para bajar los salarios de los trabajadores y abaratar el despido mientras el paro ha seguido creciendo. Esos son los datos y ese es el balance por mucho que nos quieran vender inexistentes brotes verdes o por mucho que el presidente niegue la realidad en el Congreso y diga que este año no ha habido destrucción de empleo. Es la técnica de convertir lo negro en blanco y repetirlo hasta el infinito.