Independencia

Gonzalo Parente VENTANA AL MUNDO

OPINIÓN

29 dic 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Sudán del Sur, separado de Sudán en el 2011, con sus 9 millones de habitantes y una extensión parecida a la española, está sufriendo una horrible guerra civil en la que, como en Siria, se maltrata a la población, que ha tenido que ser protegida por un contingente de la ONU en campos de refugiados. La situación es tan grave que el Consejo de Seguridad ha tenido que enviar 6.000 cascos azules más para pacificar el territorio dividido en grupos étnicos rivales que luchan para conseguir el poder y el manejo de la riqueza del petróleo. Su presidente, Salva Kiiro, maneja un Gobierno débil que quiere la utopía multirracial y multicultural, pero la realidad es que se están produciendo masacres y genocidios. Es un Estado federal de 10 comunidades, con abundante agua (Nilo) y riquezas minerales, además del petróleo. ¿Qué le falta pues para poder tener paz y prosperidad? Unos líderes responsables que actúen unidos frente a las divisiones egoístas de los grupos armados. Así, este joven país se ha convertido en un foco de violencia en una región africana ya de por sí violenta.

Por eso la ONU se ha apresurado a enviar refuerzos urgentes en misión de ayuda humanitaria a un país que recientemente consiguió la independencia sin estar preparado para ella.