No ceda el paso

Gonzalo Ocampo
Gonzalo Ocampo EL RETROVISOR

OPINIÓN

Una de las señales de circulación más trascendentes para la seguridad del tráfico es la de ceda el paso, como marca vial, y como señal de prioridad, en vertical. Su naturaleza es un mandato imperativo que «todos los usuarios de las vías objeto de esta Ley de Tráfico están obligados a obedecer». Pero la realidad diaria nos dice que los niveles de observancia a la señal son ínfimos en las calles de los núcleos urbanos, en las confluencias entre carreteras, y en viales que obligan a ceder el paso a otros vehículos en la inmediata intersección. El mandato ha quedado casi invertido, entre los temores de quienes circulan por la vía prioritaria y las displicencias de los que han de incorporarse a ella. Al final, supone riesgos añadidos al tráfico.