El Plan E sirvió para enterrar millones en unas cuantas zanjas. Fue como aplicar un parche al Titanic. Por si quedaban dudas sobre el despilfarro y la inutilidad de las inversiones, ahora se plantea si un alcalde tenía un plan B para el Plan E. A los regidores por obras los conoceréis. Este puede ser otro capítulo político de serie Z. De aquellos fondos vienen estos lodos.
Hosteleros que no aprenden
En Galicia no es nueva esta práctica de jugar a la ruleta rusa con el marisco. Presuntamente algunos decidieron sumarse con alegría al negocio de lo podrido, de lo nauseabundo, de los productos repescados de los desperdicios. Sirviendo y vendiendo como si fueran frescos. Del basurero directamente a la mesa. Eso sí que es matar la centolla de las huevas de oro.
En ausencia del sastre
Como el sastre estaba regresando de Panamá, Alfonso Rueda presidió el Consello de la Xunta. El vicepresidente tiene su propio estilo al dar cuenta de los acuerdos. Empieza antes que Feijoo y deja lo mejor para el final.