Excéntricos

César Casal González
César Casal CORAZONADAS

OPINIÓN

Hay veces que conviene frenarse. Tratar de no mirarlo todo con ojos avillanados. Pero es que en otras ocasiones resulta imposible. Dan ganas de declararse excéntrico y de escribirlo así: ex céntrico. A la tiranía de siempre de Madrid se suma ahora la de Barcelona. Parece que en España solo existen dos ciudades. Madrid, por supuesto, y Barcelona. El resto sobran. Sobramos. No es síndrome de periféricos. Bien que estamos en Galicia alejados de tanto ombligo, pero es que es difícil huir de la avalancha de información e interpretación que sale y solo pasa por la Gran Vía de Madrid o por la Diagonal de Barcelona. El tema no importa. Casi sobra. Siempre es lo mismo. Sobredosis de Madrid y Barcelona. Sucede naturalmente con el fútbol, pero la avalancha se ha extendido a los libros, a la ciencia, a la música, a todo. Es un contagio que viene del virus de la política. Es un milagro que haya hueco para rebeliones como la de Gamonal, que fue en Burgos. Lo lógico es: de la periferia solo me interesan los sucesos, cuanto más tremendos mejor, y el resto yo, yo y yo. Cansa esa sensación de que solo nieva en Madrid y solo hay tormentas en Barcelona, solo sale el sol y hay terrazas en Madrid y solo es primavera en las Ramblas. Hay otros mundos, que sorprenden. No solo en Semana Santa. Ellos se lo pierden.