Después de estar pregonando que en el Reino Unido han ganado los que se quieren ir de la UE, y que se va a hacer un referendo en el 2017, le ha faltado tiempo a Cameron para reclamar la cartera de Comercio Exterior, que ya tuvo Catherine Ashton, actual representante de Exteriores de la UE, y para ello está tratando de convencer a Merkel, con los apoyos de varios países. De esta forma intentan coartar la aspiración española, que la había pedido para Arias Cañete. ¿Qué tendrá la UE que muchos anhelan ocupar cargos de responsabilidad, aunque no sea más que para que no funcione? Los casos británico y alemán son muy curiosos: a unos parece que no les interesa, pero se mueven, y los otros manejan las decisiones como si el resto de los países no pintaran nada. Pero la cosa no es tan sencilla, ante la próxima negociación del Tratado de Libre Comercio con EE.UU., los más poderosos están tomando posiciones, porque lo que se derive de ese tratado tendrá mucho valor para las economías de los países europeos. No sé por qué me parece que los países del sur, como no se espabilen, se van a quedar fuera de juego en el reparto de la tarta.