Lecciones de Paciencia

César Casal González
César Casal CORAZONADAS

OPINIÓN

21 oct 2014 . Actualizado a las 05:00 h.

Oyes a Paciencia, y parece que hablase la paciencia (la virtud) en sí misma. La monja que superó el ébola y ahora ayuda a que otros se curen (como hará si puede la enfermera gallega Teresa) no habla, da lecciones. Lecciones de las de verdad, de las que se dan con humildad, que es la única forma de enseñar. Dice que no le guarda rencor al Gobierno español por no repatriarla cuando estaba enferma. Y que está encantada de haber ayudado con su plasma, de haber contribuido al bien. Son asombrosas estas personas que dan su vida por los demás. Es triste que haya quien piense que hablar de estos religiosos es rancio y de derechas, pero son miles los que están por todo el mundo donde nadie quiere estar. Ya sé que también hay civiles que van a estos lugares, como van los militares en misiones de paz. Y en los tiempos que corren todos ellos son la epidemia buena, la que precisamos. Somos una potencia en ayuda humanitaria. Ahora que los nuevos ídolos hablan de tomar el cielo al asalto sin ruborizarse por robar la cita de Hölderlin (ese genial poeta que se volvió loco y que vivía entre una marea de versos increíbles gracias a la caridad de un amigo carpintero). Después Marx parafraseó el asalto, pero fue Hölderlin el primero en decirlo. Necesitamos un asalto de cielo y plasma como el de la hermana Paciencia y menos políticos de plasma al asalto. El destino es curioso. De Galicia salieron aquellos niños vacunados de la operación Balmis para llevar la curación de la viruela a América en 1803 y ahora será una gallega también (exportamos salud) la que pueda ayudar a curar el ébola, como lo hizo Paciencia. Santa Paciencia, en tiempos de vértigo.