Mireia

César Casal González
César Casal CORAZONADAS

OPINIÓN

10 dic 2014 . Actualizado a las 05:00 h.

Tiene una mirada de horizonte. Clara, entre cloro y el cloroformo con el que adormece a sus rivales, mientras ella nada hacia el éxito. Otro éxito. Cuatro oros en Doha y dos récords que sumar a un historial espectacular. Tenemos nadadora española, totalmente española. Tenemos deportista hacia el mito. Ya se ha colgado todo tipo de metales y en Río puede ser su explosión definitiva. Mireia Belmonte, con apellido torero, ya se acerca a Gasol o a Nadal. Solo necesita un poco más de trabajo, un poco más de esfuerzo en la piscina de cincuenta metros, para no ser únicamente la reina total del vaso pequeño. En los campeonatos de piscina corta, lo logró casi todo. Nos dejó pasmados con sus giros acrobáticos. Es increíble cómo se desliza cada vez que da la vuelta. Pasa de bracear contra el agua como si sus manos fuesen mazas liquidas a deslizarse como un submarino cuando se sumerge para afrontar otra recta más. Es un pez. Nuestro pez en el acuario del triunfo. Ahora vendrá un campeonato de España para halagar su vanidad. Y luego volverá a los duros entrenamientos para ganar ese fondo que precisa para las rectas de cincuenta metros, para arañar los segundos que le quitan menos giros. Entre ocho y diez horas entrena Mireia. Entre las horas de piscina y de gimnasio. Ahora entienden por qué deportistas como Mireia son los que se merecen las salvas de los aplausos. El oro que luce lo forja en el yunque del sacrificio. Como, de verdad, valen los logros.