El milagro del caché de la orquesta

Eduardo Riestra
Eduardo Riestra TIERRA DE NADIE

OPINIÓN

30 ago 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Como hoy es domingo, voy a hablar de un milagro que se produce cada verano en Galicia y que deja corto aquel de la multiplicación de los panes y los peces del que nos hablan los cuatro Evangelios. Se llama el milagro del caché de la orquesta Panorama. Si san Juan Evangelista levantara la cabeza y le dejaran hacer una reedición corregida y aumentada de su obra, tengan ustedes por seguro que lo incluiría entre la mencionada merienda multitudinaria y las bodas de Caná, en que Jesús convierte el agua en vino, cuando era costumbre lo contrario. Consiste lo que les cuento en que en cada minúsculo núcleo rural de nuestra comunidad aparecen 20.000 euros para contratar a la citada orquesta. Y es un milagro mucho más real que el licuado de la sangre de san Genaro, que solo se produce cuando al santo le da la gana. Hay milagros importantes y otros milagros menores -como el regreso con vida de todos los participantes en los Caneiros-, pero no me digan ustedes que este de la Panorama no merece un templo. Los gallegos somos poco dados a supersticiones, o, mejor dicho, somos poco dados a que los muertos y los santos nos gobiernen la vida, como los cuervos de los aparecidos de Cunqueiro. Pero tenemos nuestros mitos. Comulgamos con pulpo y saltamos con la orquesta Panorama o, casi mejor, miramos como saltan los otros. Eso es lo que nos gusta. Comprobar que podemos comprar las mejores fiestas, las más caras. Para que después la fama se la lleven los de Bilbao. Y san Juan ni lo menciona.