El satélite Mars Reconnaisance Orbiter (MRO) de la NASA ha encontrado agua en Marte; no ríos o torrentes sino pequeños escurrimientos como los del talud de la carretera después de una noche fría, cuando sale el sol y funde el hielo. Dos pasadas sucesivas del MRO por el mismo lugar lo han descubierto. Y el espectrómetro del satélite ha identificado sales disueltas en los surcos dejados por el fluido (una salmuera) al moverse. Pero el agua en Marte no es novedad, sus polos Norte y Sur están cubiertos por un casquete helado de agua y anhídrido carbónico. La masa total de hielo del Polo Norte es de 1,43 millones de km3, la mitad del hielo de Groenlandia. Se acumuló allí durante el período Noachiense, que acabó hace 3.700 millones de años. La otra gran masa de hielo de Marte está en el ecuador, en los valles Marineris, más profundos que el Gran Cañón del Colorado, donde se conserva un millón de kilómetros cúbicos de hielo. Todo este hielo es lo que queda de un océano de 1.600 m de profundidad, formado hace 4.300 millones de años, que ocupaba casi la mitad del hemisferio norte marciano. Con telescopios de infrarrojos se distinguen aún en la tenue atmósfera de Marte dos tipos de agua. Una, la habitual H2O, que es la que se ha evaporado parcialmente; la otra, el agua pesada u óxido de deuterio que se ha conservado hasta hoy. Comparando la relación actual entre ambos tipos de agua en los polos de Marte y en el agua atrapada en un meteorito de Marte de 4.500 millones de años de antigüedad, se sabe que se han perdido en el espacio 20 millones de km3, equivalentes al océano Atlántico. Entre 4.500 y 3.800 millones de años antes de ahora, Marte fue un planeta húmedo con posibilidades de tener un océano poblado por cianobacterias, como en la Tierra, que habrían podido crear una atmósfera de oxígeno. Pero en Marte la pérdida posterior de presión atmosférica y calor redujo drásticamente el océano. Por eso no se pudo repetir, como en nuestro planeta, la acelerada evolución biológica de los últimos 573 millones de años de la que surge la especie humana.