El tradicionalmente seguro barco del PP en la provincia de Lugo sufrió ayer una importante vía de agua con la llegada de la marea. El partido de Rajoy perdió más de 35.000 votos (14?%) en la provincia dirigida por su estrecho colaborador José Manuel Barreiro. Quizá Mariano no le podrá devolver hoy a Barreiro los aplausos que el senador lucense le prodiga con generosidad en sus comparecencias. Lugo, con un índice de edad poblacional mayor que la media estatal, mucha zona rural, y tradicionalmente un granero del PP en las generales, perdió uno de sus tres diputados, que recayó en el cabeza de lista de En Marea, Miguel Anxo Fernán-Vello. Un candidato que, por cierto, era la primera vez que se presentaba en política y que aunque es natural del municipio lucense de Cospeito, reside habitualmente en A Coruña.
Resistió mucho mejor el empuje de En Marea el PSOE en toda la provincia lucense, donde solo perdió el 4?% de los votos, -13.000 papeletas- con respecto al 2011. Pero los socialistas sufrieron una derrota simbólica en la ciudad de las murallas, donde fueron sobrepasados por la Marea, y -por primera vez- el PSOE es la tercera fuerza en número de votos, por detrás de los populares y de la nueva fuerza emergente. Incluso en Outeiro de Rei y otros cuatro municipios de A Mariña la marea sobrepasó al PSOE.
El BNG sufrió un batacazo similar al PP, y pasa de tener el 9?% del voto en la provincia en el 2011 a un testimonial 3?%.
Ciudadanos, aunque consiguió 15.000 votos, casi la mitad de ellos en la capital, necesitaría otros 23.000 para haber alcanzado escaño.