Libros y fanfarrones

Eduardo Riestra
Eduardo Riestra TIERRA DE NADIE

OPINIÓN

05 nov 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Noviembre es el mes de la rentrée literaria. Tradicionalmente en las capitales europeas, sobre todo París y Londres, se estrenaban las obras de teatro y en las librerías aparecían nuevas novelas de las firmas más celebradas y leídas. En España para el día de difuntos se representaba el Tenorio de Zorilla, que también se producía en el Estudio Uno de televisión. Un lujo cultural en blanco y negro que tanto se echa en falta. El convidado de piedra acudía cada año por la misma fecha a cenar. Zorrilla con su obra no hace sino poner final feliz a la versión de Tirso de Molina, que, al igual que en la estupenda ópera de Mozart, se lleva al galán el comendador a los infiernos. Ahora en lugar del Tenorio se representa Mamma Mia y, por la televisión, en su lugar se representa First Dates o Gran Hermano, que a veces parece que también van de lo mismo que aquel, pero no. No van de nada.

Este año las librerías hacen acopio para la Navidad, en que se regalan libros como una especie de atavismo arcaico, y salen novelas de los elefantes blancos, Dan Brown, Ken Follet,  Paul Auster, incluso de elefantes españoles, Almudena Grandes, Javier Marías, Arturo Pérez Reverte, y entre las patas de los paquidermos, numerosas hiervas silvestres y algunas setas valiosas como trufas blancas. También en otoño, en la calle aparecen todavía las castañeras en un guiño anacrónico a nuestra infancia. Uno, que ya lleva muchos libros y castañas, algunas óperas y todavía ninguna trufa blanca, se alegra de que venga el que otoño, y el invierno, y después, claro está, la primavera. Vamos, que la vida siga, que no es poco.