¿A quién representa esta patronal?

Rubén Santamarta Vicente
Rubén Santamarta PAISANAJE

OPINIÓN

Paco Rodríguez

26 ene 2018 . Actualizado a las 07:39 h.

En pleno debate sobre la reforma laboral y la necesidad o no de subir salarios en un momento de recuperación económica, no hay interlocutor al otro lado de la puerta de la patronal gallega. Lleva años convertida en una desorganización que pierde afiliados, que no tiene representatividad, que apenas pinta allá donde se decide algo. Que no es una voz de relieve en esta comunidad.

Y esto es preocupante. Lo es para el diálogo entre sindicatos, empresas y Administración, para ayudar a sentar las bases de la economía poscrisis, para fomentar el retorno de jóvenes valores, para ayudar a la formación en la nueva economía. La CEG ha desaparecido de esos debates, ahogada en el suyo propio: quién ostenta el poder, durante cuánto tiempo, con qué apoyos y con qué deslealtades. El juego de sillas en el que se ha convertido esta organización ha hecho que se pierda interés por lo que tengan que aportar o decir sus representantes. Ha propiciado que las empresas se muevan por su cuenta. Que surjan foros paralelos interterritoriales que resultan frescos, nuevos, interesantes.

Lo peor, lo que deberían reflexionar quienes han propiciado esto, es que tener hoy una patronal extraordinariamente débil no importa a nadie. La vida puede seguir sin ustedes.