Lecturas de verano

Eduardo Riestra
Eduardo Riestra TIERRA DE NADIE

OPINIÓN

08 jul 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Antes, cuando llegaba el verano, a los políticos los periodistas les preguntaban qué libros iban a leer. Tal como están las cosas, Mariano Rajoy puede empezar el primero de los siete tomos de En busca del tiempo perdido, porque seguro que entre las oposiciones, la prensa deportiva y la política, debe tener muchas lagunas literarias. Además ahora tendrá tanto tiempo libre como Proust lo tuvo para escribirlos, aunque habrá de esperar a que acabe el Tour de Francia. Cospedal, que no dimite, puede meterse con el Cuarteto de Alejandría, que le prometo -y a usted, querido lector- que le va a encantar. En cambio los que siguen en la guerra, como buenos políticos en activo, no tendrán tiempo para la literatura. Lo del PP es un poco como el Mundial de fútbol, y Cospedal es como Brasil. Me cuenta estos días el fiscal coruñés Pablo Nieto Mengotti que su colega Emilio Sánchez Ulled tiene como lectura predilecta el Diario de un fiscal rural, del escritor egipcio Tawfiq Al-Hakim, obra publicada por un servidor de ustedes hace ya quince años. Fue un libro que se abrió paso entre las nubes del destino desde un mercadillo de París para llegar hasta mí. Vamos, como ET con Elliot. Pero lo de los políticos con la literatura es otra cosa. Es como lo de Trump con los mexicanos. Profunda antipatía. El recientemente cesado asesor cultural del Concello de A Coruña Julio Vázquez hacía gala de no leer libros y a los editores nos proponía hacer un concurso literario de tuits. Y lo peor es que no lo han echado por eso. A saber por qué habrá sido. Yo entretanto estoy acabando la vida del capitán Alonso de Contreras escrita por él mismo... hace cuatrocientos años. Y lo estoy pasando fenomenal.