Pésimo fin para una gran historia


Cuando me enteré de que el rey Juan Carlos I se va voluntariamente al exilio me vino a la mente una paráfrasis del primer eslogan que propuso el franquismo para una campaña mediática contra los incendios provocados que arrasaban el programa de reforestación titulado Patrimonio Forestal del Estado. Un plan que, con el tiempo, resultó ser una idea mucho más fecunda que la locura de los incendiarios que dejaron en piedra viva nuestros montes y baldíos. Y esa paráfrasis, de mi autoría, reza así: «Cuando un rey se quema, algo nuestro se quema».

Para leer más, suscríbete

NO TE QUEDES SOLO
CON LOS TITULARES
WEB+APP SIN LÍMITES
Lee sin límites las noticias de La Voz, accede a los contenidos exclusivos y disfruta de la lectura sin publicidad intrusiva, gratis durante los próximos 30 días
4,95 € /mes
Prueba 30 días gratis
Sin compromiso de permanencia
VERSIÓN PDF
Accede a la réplica del periódico en PDF, a todas las ventajas de la suscripción WEB+APP y a la hemeroteca de La Voz desde 1882
9,95 € /mes
Suscríbete
Sin compromiso de permanencia

Pésimo fin para una gran historia