Pesadilla antes de Navidad

Javier Guitián
Javier Guitián EN OCASIONES VEO GRELOS

OPINIÓN

Elvira Urquijo A. | Efe

11 dic 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

No sé si recuerdan aquellos chistes que empezaban más o menos así: «Van un catalán, un madrileño y un gallego...»; hoy serían políticamente incorrectos, pero trataban de remarcar las diferencias, obviamente tópicas, entre los ciudadanos de las distintas áreas de nuestro país. Pues bien, el actual desbarajuste sobre lo que podremos hacer en Navidad me recuerda bastante esos viejos chistes.

Vamos con la cena de Nochebuena. En Galicia el valor de los niños es cero, a los que deben sumarse dos burbujas de convivencia sin un límite total de comensales. En Cataluña, los niños valen uno, pero la suma de burbujas está limitada a un total de diez personas. En otras comunidades, por ejemplo Canarias, seis isleños equivalen a diez aragoneses, multiplicado por el número de convivientes menos uno, debido a la diferencia horaria.

En la república independiente de Madrid la cosa es diferente. A las comidas y cenas familiares pueden asistir tres grupos de convivientes, hasta un total de diez, mientras que en Navarra parece que el número final será de seis comensales. Finalmente, en el País Vasco se recomienda que en las reuniones navideñas no participen personas no convivientes.

Todavía nos queda por saber si se aplicará un coeficiente en función del parentesco. Un cuñado no conviviente cuenta como dos en la cena, la pesada de la prima segunda cuenta como tres, y el novio de la niña es parte de la burbuja. Tampoco nos han explicado si estos números cambian, por ejemplo, si la tía Toto tiene una serología negativa. Una pesadilla.

Sobre los horarios y las limitaciones a la movilidad en esas fechas, pues lo mismo. Unos proponen abrir hasta la una con cierre de la comunidad, otros a la una y media con cierres selectivos y, cómo no, hay quien pretende dejar libertad absoluta para desplazarse de una comunidad a otra. En cuanto a los desplazamientos, aún no sabemos cuántos pueden viajar juntos en cada comunidad o si al pasar de Pedrafita a Villafranca del Bierzo habrá que dejar un conviviente en la gasolinera.

Esta es nuestra preocupación con más de 10.000 positivos diarios, cerca de 400 muertos al día y con los sanitarios y las ucis al límite. Hay miles de familias que ya no van a celebrar la Navidad, miles de sanitarios que estarán esas noches en los hospitales atendiendo a nuestros familiares, y ¿nuestro problema son los langostinos?

En fin. Siempre hay lugar para la esperanza. Al parecer, en la reunión del ministro Illa con los consejeros de las comunidades autónomas nadie cuestionó que la Navidad es el 25 de diciembre. Por algo se empieza.