Vacuna, sí o sí. No hay otra salida


Como era de esperar, después de la Navidad nos encontramos con un incremento muy importante de casos de covid, lo que denominamos la tercera ola (siempre tropezamos en la misma piedra). En estos momentos estamos en torno a 400 casos por 100.000 habitantes y aún no está incluida la repercusión de todos los festivos de Fin de Año y Reyes, así que es de suponer que la pandemia irá en aumento. En la segunda ola (octubre) la mortalidad, solo covid-19, fue un 20 % superior a la primera (marzo).

Disponer de vacunas efectivas para el covid en menos de un año es un gran logro científico, que se ha visto favorecido por las alianzas público-privadas, con importantes adelantos económicos, de muchos gobiernos. Las vacunas aprobadas hasta el momento actual tienen garantías de eficacia y seguridad superiores al 90 % ( la vacuna anual de la gripe tiene una eficacia del 65 %, y se ha demostrado muy útil).

Tener una vacuna de una alta eficacia no puede suponer bajar la guardia, puesto que para tener «cobertura de rebaño» necesitamos vacunar al menos al 70 % de la población. Mientras tanto deberemos seguir las medidas que ya conocemos y aplicamos de distancia física, mascarilla, evitar lugares cerrados..., es decir, seguir los consejos y restricciones de la autoridad sanitaria.

El Servicio Galego de Saúde tendrá que incrementar recursos y organizarse para realizar una vacunación intensiva en los próximos meses si queremos tener vacunada al 70 % de la población, mayor de 16 años, a finales de agosto. Tenemos 35 semanas por delante, lo que supone administrar 96.000 dosis semanales (desde el 27 de diciembre se han administrado 30.418, el 80 % de las disponibles). En el momento actual solamente tenemos a nuestra disposición la vacuna de Pfizer, hoy llega la de Moderna y posiblemente a finales de mes la Agencia Europea del Medicamento autorice la de Oxford, de la que Europa ha comprado un volumen mayor.

Venimos de diez meses de pandemia, con un elevado estrés para el conjunto de la sociedad y especialmente para el sistema sanitario, que está dedicando un elevado número de recursos al tratamiento del covid y sus secuelas, lo que está causando retrasos importantes en la atención de otras patologías no-covid.

Estoy convencido de que la comunidad internacional logrará la producción de las vacunas necesarias, la Administración española su distribución y la gallega su administración. Pero para llevar a cabo esta vacunación masiva no puede recaer el esfuerzo, a mi entender, exclusivamente en atención primaria. Todos tenemos que arrimar el hombro. La Consellería de Sanidade tiene la capacidad de la organización y estrategia. Nuestro sistema sanitario tiene una fortaleza organizativa importante -en torno a áreas y zonas básicas de salud-, pero es necesario el concurso de mas recursos humanos especializados. El Servicio Galego de Saúde debería crear un comité de vacunación en el que participarían todas las organizaciones que puedan disponer de recursos para la vacunación efectiva de la población. Me refiero a los colegios profesionales de médicos, enfermería, sanidad militar, sanidad privada…

Como sanitario estoy convencido de que los médicos y enfermeras jubiladas o que no están en ejercicio activo estarán a disposición de sus colegios profesionales para, de acuerdo con la autoridad sanitaria, echar una mano en la vacunación y contribuir a cubrir todos los días de la semana.

La vacunación masiva de la población es la única garantía efectiva que tenemos para acabar con la pandemia y poder volver a la normalidad. La sociedad, y sobre todo nuestros mayores, nos demandan este esfuerzo y los sanitarios vamos a corresponderles.

Por Jesús Caramés Doctor en Medicina y Gestor Sanitario

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
24 votos
Comentarios

Vacuna, sí o sí. No hay otra salida