Galicia no es Madrid

Ernesto Sánchez Pombo
ernesto s. pombo EL REINO DE LA LLUVIA

OPINIÓN

PACO RODRÍGUEZ

07 jun 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Acabamos de dejar atrás los dos meses en los que el precio de la electricidad batió récords y nos disponemos a afrontar una nueva etapa en la que tendremos que trasnochar para lavar los platos y planchar la camisa.

 Y es que, entre otras disculpas, que no argumentos, mencionan los altos costes del CO2, precio del gas y aspectos como el transporte de electricidad a nuestras casas.

Y es ahí donde se plantea la incógnita. Porque, ¿cuesta lo mismo transportar la energía desde el parque eólico de Carnota a Sevilla que hacerlo a Verín? ¿O llevarla desde la central de Nogueira de Ramuín a Albacete o a Marín? Y ya puestos, vayamos más allá.

Si en algún momento pagamos la factura más cara de España, ¿de qué nos sirve ser una potencia energética y tener el país saturado de parques eólicos, embalses y plantas térmicas?

Hace unos días, el expresidente gallego Fernando González Laxe volvió sobre el asunto al recuperar el viejo anhelo de un trato diferente por el hecho de ser productores. «El precio de la energía en Galicia debería ser más bajo que en el resto de España» dado el papel «productor» de esta comunidad autónoma y los «costes ambientales negativos» que ha asumido «durante mucho tiempo», dijo.

Y eso es lo que nuevamente se pide desde amplios sectores sociales y políticos, sin que se logre avanzar, pese a la racionalidad del planteamiento. Aunque cierto es que solo nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena.

Ahora nos suben el recibo de la luz, anuncian que colocarán molinillos de viento hasta en el mar, que otros países se deciden por producir energía en Galicia y alguna gran compañía eléctrica declara ganar ocho veces más que el año anterior, mientras miles de gallegos hacemos cuentas para saber qué es eso del horario punta, llano y valle, porque desconocerlo puede suponernos 300 euros anuales.

Somos de los primeros productores energéticos del país, producimos hasta un 76 % de la energía renovable española, y exportamos casi el 35 % de toda la electricidad que generamos.

Pero las compañías nos dan el mismo trato que a los madrileños, que tienen una producción residual. Galicia no es Madrid.

Que lo sepan. Ya dijo la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, que allí tienen libertad para tomarse unas cañas. Y aquí, no.