De la soledad

Ramón Pernas
Ramón Pernas NORDÉS

OPINIÓN

CRUZ ROJA

16 oct 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Escribió Lope de Vega: «A mis soledades voy, de mis soledades vengo, porque para andar conmigo me bastan mis pensamientos».

El poema es del siglo XVII, cuando la soledad era un sentimiento. Hoy es quizás la ultima pandemia contemporánea. Y distingo la soledad no deseada de ese concepto dudoso y notablemente edulcorado que, sin justificación posible, se ha dado en llamar la soledad elegida, que en realidad solo afecta a jóvenes taciturnos y adultos caprichosos y solitarios.

Vuelvo a este tema que ya traté en otras ocasiones tras leer un informe reciente de la empresa demoscópica Sondea acerca de las residencias de ancianos, que evidencia en algunas de sus conclusiones que, cuando llega el otoño de la vida, solo a un 5,6 % de los españoles les gustaría pasar su vejez en una residencia, mientras que el 94,9 % eligen su propio domicilio. El muestreo se llevó a cabo en personas de entre cincuenta y cinco y setenta años, grupo al que pertenece un 20 % de la población española.