La revolución de las plataformas va dibujando un camino que avanza en zigzag. Tan pronto parecen haber obrado un salto tecnológico de varios siglos como corren a buscar refugio en los cánones y géneros más tradicionales. El regreso a la vieja publicidad como método para rebajar tarifas es ya un hecho por parte de algunas de las grandes compañías, aunque aún está por demostrar que los usuarios compartan su entusiasmo. Y en los catálogos de series, los títulos veteranos se han consolidado como una apuesta segura sobre la cual apuntalar las novedades.
El pasado verano HBO Max incorporó a su inventario un icono como Urgencias. Ahora, en el arranque del 2023, llegará por fin al streaming Doctor en Alaska, uno de los títulos que inventó la adicción a las series cuando todavía no se diagnosticaba bajo ese nombre el ansia por encadenar capítulos y considerar a los personajes como parte de la familia. La ficción de los noventa es hoy por hoy uno de los clásicos que todavía no forman parte de la oferta de la televisión por internet. En los primeros días de enero será el nuevo canal de pago de AMC Enfamilia el que estrene la versión remasterizada de sus episodios. Y en febrero, Filmin caminará por las calles heladas de Cicely de la mano del doctor Joel Fleishman y sus vecinos singulares e inadaptados.