Un grupo de mexicanas que se dedican al negocio del taxi han adoptado el apelativo de conductrices. No son hoy las únicas mujeres que así se presentan o son presentadas. En realidad, la voz conductriz, cuyo origen se remonta al latín conductrix, tiene bastante antigüedad. Ya aparece como adjetivo en tratados científicos y obras de mecánica de los siglos XVII y el XVIII, y Ramón y Cajal lo emplea profusamente en su obra. Donde no está es en el Diccionario, aunque sí figura entre el material inédito del inacabado Diccionario histórico de la lengua española que la Academia preparó entre 1933 y 1936.
Los masculinos terminados en -dor y en -tor forman femeninos añadiendo una -a, aunque hay un grupo, el de los procedentes de femeninos latinos en -trix, que conservan la terminación -triz. De estos no llegan a cuarenta los que recoge el DLE. Algunos solo tienen femenino, como cicatriz y meretriz.
En la mayoría de los casos, los femeninos en -triz coexisten con los terminados en -dora o en -tora, a veces con usos diferenciados, como actora, que se emplea como adjetivo y, en el mundo del derecho, como sustantivo, mientras que actriz es la mujer que representa un papel en el cine, el teatro o la televisión. En otros casos, las variantes son sinónimas. Valga como ejemplo emperatriz, que prevalece sobre emperadora.
Alejada de la virtud que buscan emperatrices y adoratrices estaba la pecatriz, nombre que ha caído en desuso, desplazado por pecadora. Gonzalo de Berceo ya habla de esta figura hacia 1236 en Vida de Santo Domingo de Silos: «Marí la Egipciaca, pecatriz sin mesura, / moró mucho en yermo, logar de grand pavura, / redimió sus pecados, sufriendo vida dura; / qui vive en tal vida es de buena ventura».
De creación reciente por imitación de esos femeninos son fregatriz (‘fregona’), sustantivo al que el lexicógrafo le ha puesto la nota de «festivo», y encueratriz, que en México da nombre a la mujer que en un escenario se quita la ropa poco a poco, por lo que se la supone excitatriz, esta vez del latín excitatrix.
La física, la geometría y la mecánica emplean un puñado de estos términos: atractriz, automotriz, bisectriz, conmutatriz, motriz, electromotriz, fotoconductriz, magnetomotriz, mediatriz, osculatriz, retardatriz... Por cierto, la gramática nos recuerda que no es adecuado el empleo de adjetivos en -triz como modificadores de sustantivos masculinos, por lo que se recomienda convertir el muy frecuente impulso motriz en impulso motor.