Réquiem por la lista más votada

Uxio Labarta
Uxío Labarta CODEX FLORIAE

OPINIÓN

María Pedreda

22 jun 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

El recurso político de «la lista más votada» quizá sea deudor de los imaginarios de Manuel Fraga cuando aún desde Alianza Popular buscaba el Grial de la mayoría natural, hasta que lo avistó en las elecciones gallegas de 1981 en forma de Galego coma ti. Mayoría natural reclamada, quizá inconscientemente, como alternativa a aquel sistema electoral mayoritario propuesto con insistencia por él y los suyos en la Transición política de la dictadura a la democracia, frente al sistema proporcional corregido que tenemos. Siendo ya en las elecciones gallegas de 1989 cuando logró hasta hoy, con el paréntesis del Gobierno de Touriño, esa mayoría natural ansiada. Más se resistió alcanzarla en el Gobierno de España, donde hasta el año 2000 y luego en el 2010 no se expresó. Lo que no impidió que se gobernara, siendo la lista más votada, con los nacionalistas, hoy independentistas, además de Coalición Canaria en 1996.

La historia electoral y política de España está llena de desencuentros en torno a esa lista más votada. Argumentación que en una democracia de mayorías parlamentarias se sostiene con dificultad, lo que sin embargo no impidió que los populares la reclamaran con insistencia. Acudiendo a argumentos que pretendían deslegitimar a los gobiernos así nacidos calificándolos como “coaliciones de perdedores”. Hoy en Burgos, Toledo, Valladolid…

De hace un instante es el pacto de Ourense, firmado por un propio «por orden» de una autoridad del partido, la víspera. Un pacto que pretenden justificar en la lista más votada del señor Jácome, con la contrapartida de la Diputación, olvidando que hace solo cuatro años fue el Partido Popular quien otorgó a la tercera lista en votos, la del señor Jácome, la alcaldía de Ourense a cambio de la Diputación. Entonces la lista más votada era la del Partido Socialista.

Feijoo argumentó recientemente, ante lo escabroso de sus pactos con Vox, que si los socialistas no quieren ese gobierno de coalición, que se abstengan. Una abstención que únicamente en nuestra democracia practicó el Partido Socialista, 68 de sus 83 diputados, para que Rajoy en las segundas elecciones del 2016 fuera presidente. Esa legislatura nos llevó a septiembre y octubre del 2017 en Cataluña, un tardío 155 con apoyo socialista, sin antes establecer una estrategia acordada con quien a la postre le había permitido gobernar. «Que nadie se llame a engaño», había enfatizado en su discurso de investidura.

Pero es ahora, cuando los gobiernos de coalición son inevitables y factibles también en las derechas, cuando asistimos al réquiem de la lista más votada. El Partido Popular ha abandonado de hecho el principio esgrimido hasta ahora de la lista más votada como la legítima para gobernar. Si era la suya. Porque lo de Extremadura no responde a respetar la lista más votada, si no al fracaso de la negociación con Vox ante la firme promesa electoral, si no hay trasacuerdo luego del 23 J, de María Guardiola de gobernar sin ellos. Así pasa la gloria del mundo.