
La flema británica
Ahora que el Reino Unido tiene un flamante primer ministro laborista, después de muchos años conservadores, quieren establecer un acuerdo con el club que los protegió y encumbró su economía desde 1973 hasta el fatídico referendo sobre el brexit. Las negociaciones de salida sumieron a la inocente Europa comunitaria en un caos por la avaricia británica (que rompía la solidaridad acuñada por la Europa supranacional) y la bisoñez europea. Ahora pretenden alcanzar un mejor acuerdo con la UE sin los deberes ni la responsabilidad de su membresía. Eso podría animar a los estados miembros a salirse porque hay más ventajas fuera que dentro. Quisieron recuperar el control soberano de sus fronteras, retroceder 40 años en el tiempo y sacudirse los deberes de pertenecer a una estructura demandante pero meritoria. Creo que debiéramos tratarlos como un tercer estado con acuerdos económicos y comerciales que nos favorecieran y les hicieran añorar los tiempos en que integraban la Europa comunitaria. Luis Peraza Parga. San Diego- California (EE.UU.)
¿Qué hacer ante un borracho al volante?
Salieron de un bar con tal exceso de alcohol que no eran capaces de abrir el coche. Daban tumbos tras tomarse unas cuantas cervezas. Era la hora de comer. Cogieron el vehículo y en ese momento no supe lo que hacer. No podía frenarlos, hablar con ellos y explicarles que sería mejor que les pasase la moña. Se marcharon y yo pensé que una llamada a la policía podía salvar vidas. Marisa García. Lugo.