Cómo dividir una herencia cuando los herederos no están de acuerdo

Cristina Martínez-Casanueva Carbajo LÍNEA ABIERTA

OPINIÓN

miguel souto

06 ago 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

En España, la división de la cosa común es un derecho esencial que tienen los copropietarios de un bien, permitiéndoles disolver la comunidad de bienes cuando alguno de ellos no desea continuar en esta situación. Este derecho se encuentra consagrado en el Código Civil, en cuyo texto queda asegurado que ningún copropietario puede ser forzado a permanecer en una comunidad contra su voluntad.

Las copropiedades son situaciones frecuentes, especialmente en contextos de herencias. Al fallecer una persona, sus bienes suelen pasar a sus herederos, quienes se convierten en copropietarios de manera conjunta de los activos heredados. Esta situación, aunque común, puede generar conflictos si uno o más herederos desean disponer de su parte del bien mientras que otros prefieren mantener la propiedad conjunta.

El derecho a la división de la cosa común otorga a cualquier copropietario la facultad de solicitar la división del bien, ya sea mediante acuerdo entre las partes o, en el caso de que exista un desacuerdo, a través de un procedimiento judicial.

En el ámbito de las herencias, este derecho cobra especial relevancia. Es común que los bienes heredados generen tensiones entre los herederos, quienes pueden tener diferentes intereses respecto a la gestión o disposición de los mismos. La legislación protege a los herederos que no desean continuar en comunidad, permitiéndoles exigir la venta del bien y el reparto del producto obtenido, o bien la adjudicación de su parte proporcional, garantizando así la equidad y la libertad de disposición individual. De esta forma, si tres hermanos han recibido un piso en herencia, los tres son herederos y dos de ellos quieren vender y el restante no, es suficiente con que un comunero presente una demanda ante el juzgado competente solicitando la división del bien común.

Además, la Ley del Derecho Civil de Galicia permite a los herederos solicitar la partición de la herencia ante notario, siempre y cuando sean dos o más herederos quienes inicien el procedimiento y ostenten una cuota de más de la mitad de la masa hereditaria.

En resumen, la división de la cosa común en España es un derecho garantizado que asegura la libertad de los copropietarios para decidir sobre su participación en una comunidad de bienes. Especialmente en el caso de herencias, ningún heredero puede ser obligado a permanecer en una copropiedad contra su deseo, protegiendo así la autonomía individual y facilitando la resolución de posibles conflictos patrimoniales.