¿Quién se ha creído que es Florentino?

Fernando Hidalgo Urizar
Fernando Hidalgo EL DERBI

OPINIÓN

Rodrigo Jiménez | EFE

30 oct 2024 . Actualizado a las 14:21 h.

Vinicius no fue elegido por los cien periodistas que votaban. Quedó segundo en la clasificación del Balón de Oro, lo cual no está nada mal, pero, claro, no es el premio mayor. El caso es que el tema no ha sentado bien en el Real Madrid y, más concretamente, a Florentino Pérez, que ordenó plantar a la organización del evento, dejando en tierra un avión en el que iban a viajar cincuenta personas.

Una vez más, el líder del Real Madrid, que, en líneas generales, tan buena labor está realizando al frente de su club, demuestra que sus valores no difieren nada de lo que es un hooligan de los de toda la vida, uno de esos que solo admiten la victoria y que se niegan a aceptar que alguien en buena lid te pueda ganar sobre el terreno de juego o en los despachos. De tal forma, Florentino Pérez no consiente con normalidad que un árbitro se equivoque en su contra, que la UEFA y los clubes rechacen su invento de la Liga Europea o que a un jugador suyo no le den el Balón de Oro. Digamos que ese calificativo que le adjudicó Butragueño de «ser superior» lo ha llevado por elevación al club, al que considera no solo el mejor del mundo (en lo cual puede tener razón) sino una entidad intocable con derecho divino sobre la victoria.

El plantón que dio a los organizadores del Balón de Oro es una vergüenza que va a acompañar al madridismo durante mucho tiempo. ¿Dónde estaba escrito que el premio era propiedad de Vinicius? ¿Por qué los 100 periodistas que votan tenían que haberlo hecho al futbolista brasileño?

Rodri es un enorme futbolista, menos exuberante que Vinicius y mucho, pero que mucho más normal. Sin aspavientos y sin la polémica como compañera permanente. Es cierto que hay que solidarizarse con el brasileño en los asuntos del racismo. Es inaceptable lo que está sufriendo en numerosos campos, pero en todo lo demás es bastante cuestionable. Por eso, cabe preguntarle a Florentino, ¿quién se ha creído que es?