
Acaba de ser lanzado el satélite SpainSat NG 1 (La Voz de Galicia, 31 de enero). Es un artefacto de 6,7 metros de altura, 2,7 de ancho y más de 6 toneladas de masa. El lanzamiento se realizó con éxito desde Cabo Cañaveral, en Florida, a bordo del potente cohete Falcon 9 de Space X, la compañía fundada y liderada por Elon Musk.
El destino del SpainSat NG 1 es situarse en una órbita geoestacionaria a 36.000 kilómetros de altura sobre la superficie de la Tierra.
Los satélites geoestacionarios tienen un período de rotación coincidente con el de la Tierra (de 24 horas) y están situados en el plano del ecuador, de tal manera que dirigen sus sensores siempre hacia la misma zona de la superficie terrestre.
Para un observador terrestre, los satélites geoestacionarios permanecen como si estuvieran inmóviles en el mismo punto del firmamento, de ahí el nombre de geoestacionarios. En realidad, un satélite de estas características se desplaza rápidamente a una velocidad aproximada de 10.900 kilómetros por hora.
A finales de 1992 fue lanzado Hispasat, un satélite geoestacionario —también español— que se usaría para televisión, comunicación, transmisión de información, seguridad, etcétera.
Los satélites meteorológicos (como Meteosat) también se mueven en una órbita geoestacionaria y dan información meteorológica de la zona que cubren con sus antenas.
La titular de la Secretaría de Estado de Defensa, Amparo Valcarce, quien se desplazó a Cabo Cañaveral para seguir el lanzamiento, manifestó que la puesta en órbita del satélite SpainSat NG 1 supone un hito, ya que se trata de uno de los satélites más modernos del mundo, y es un éxito para España como país.