
Basilio, el sastre
Basilio era un hombre bueno y generoso, fiel reflejo de lo ocurrido en Galicia en las últimas décadas. Nació a comienzos de los años 40 y falleció el pasado 9 de marzo. Su espíritu trabajador y el de su esposa, María del Carmen, ilustran la manera en la que nuestra tierra pasó de situarse en el vagón de cola al grupo intermedio en desarrollo económico.
Como tantos otros, tuvo que dejar su tierra natal, en Chantada, para labrarse un futuro en el oficio que aprendió: la sastrería. Aunque no salió de España, terminó en Vigo con su mejor amigo, partiendo con tan pocos recursos que tuvieron que echar a suertes quién se embarcaría durante un año para reunir dinero suficiente y comprar telas con las que iniciar el negocio. La suerte decidió que fuese él, ejerciendo como ayudante de cocina durante doce meses por las aguas de Sudáfrica.
Finalmente abrió la Sastrería Basilio, que dirigió junto a su esposa, convirtiendo su oficio en arte, algo cada vez más escaso. Arriesgó todo para dar una buena vida a sus cuatro hijos. Autónomo incansable, no sabía lo que era ponerse enfermo, y sus únicas vacaciones eran algún fin de semana en la casa de sus suegros en Taboada. Al jubilarse nunca quiso volver a coger una aguja; prefirió cuidar su pequeña huerta y la viña, donde era realmente feliz.
Como muchos autónomos, Basilio tuvo que hacer equilibrios para llegar a fin de mes. Me resulta curioso ver cómo a nuestros políticos les cuesta tanto cuadrar presupuestos; si él hubiera tenido las llaves de Hacienda, habría eliminado el déficit público de inmediato.
Siempre hablaba con retranca de hacerles «un buen traje» a algunos de la clase política. Si lo hubieran conocido, más de uno cambiaría de opinión sobre la gracia de los gallegos.
Basilio era mi abuelo. En una entrevista publicada en el 2009 en estas mismas páginas recordó cómo un hombre le pidió el mejor traje para estrenarlo el día de su entierro. Yo no heredé su oficio; lo único que puedo ofrecerle es la mejor de mis columnas. Descansa en paz. Santiago Calvo. Chantada.
«El machismo en los 'realities'»
La reciente controversia sobre la participación de Anita, ex pareja de Montoya, en Supervivientes pone de manifiesto el trato desigual que reciben hombres y mujeres en la televisión. Mientras que a él se le valora su trayectoria, a ella la descalifican y la atacan con comentarios despectivos, muchos de ellos de naturaleza machista.
Este tipo de comportamientos no son algo nuevo. Las mujeres, en los medios y en los realities, suelen ser objeto de más críticas, burlas y un escrutinio personal que poco tiene que ver con su actuación en el programa. Los insultos y ataques en redes sociales son un reflejo de una cultura que sigue penalizando a las mujeres por decisiones que en los hombres son aceptadas o incluso aplaudidas.
Es un buen momento para reflexionar sobre nuestra forma de consumir y juzgar la televisión. Criticar con respeto es completamente válido, pero perpetuar discursos de odio y desprecio hacia las mujeres solo refuerza desigualdades que deberíamos trabajar para eliminar como sociedad. María José Rodríguez Dopazo.
Listas de espera y estadísticas
«La demora para una cirugía se sitúa en 53,8 días». «Ningún paciente está esperando más de seis meses». Llevo esperando por una operación de rodilla desde el 27 de julio del 2022, si bien es cierto que rechacé realizarla en una clínica privada. Casi tres años esperando. ¿Alguien del Sergas me podría explicar cómo se realizan estas estadísticas y quién se preocupa de nuestros derechos? José Blanco Varela.