Abran sus casas a los niños migrantes

Ángel Martínez Puente PRESIDENTE DE LA FUNDACIÓN DE APOIO Á INFANCIA

OPINIÓN

Gelmert Finol | EFE

02 abr 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Estamos viviendo como espectadores un problema social que nos debe indignar y hacer responder inmediatamente: el drama de los niños que viven hacinados en centros de Canarias, como consecuencia de su valentía cruzando el Atlántico en busca de un futuro mejor. Una travesía donde arriesgaron sus vidas con el objetivo de encontrar la forma de salir adelante y poder ayudar a sus familias.

Estas personas son niños y niñas que están en España sin ningún referente familiar. Sin nadie. Estos niños tienen derecho a vivir, a ser felices y a recuperar lo que les queda de infancia. No es un problema de los servicios sociales, es un problema social al que como sociedad debemos dar respuesta.

Por ello, desde la Fundación de Apoio á Infancia queremos dar voz a estos niños y pedir urgentemente familias dispuestas a acoger y abrir sus casas a ellos.

Desde la experiencia de haber vivido con muchos de estos niños, solo podemos decir que recibimos mucho más de lo que les ofrecemos y damos, que ojalá sus valores fueran los predominantes en nuestra sociedad y que el derecho más importante que debemos alcanzar es que puedan vivir en familia.

Ya sabemos que van a venir a Galicia un número indeterminado de niños, un número muy superior al que se puede dar respuesta digna desde los recursos de protección. Ya que este es un problema social, de todos, demandamos que la sociedad se movilice y ofrezca un lugar adecuado para ellos. Si lo hacemos, compartiremos valores y viviremos la experiencia de llenar la mochila de unos niños que hoy está vacía de seguridad y afecto.

Tenemos la obligación moral de ayudarles a cumplir un proyecto que ellos empezaron arriesgando sus vidas y dejando atrás lo poco que tenían soñando que encontrarían solución a sus problemas. No los defraudemos y dejemos solos.

Si quieres más información, dirígete a los equipos técnicos del menor, a los programas de acogimiento que existen o pídela en nuestros teléfonos; estaremos encantados de hablarte y que podamos entre todos dar respuesta a esta necesidad y que todo niño tenga el derecho a vivir en una familia.