En una entrevista a Miguel Ángel Rodríguez (MAR) en el año 2013, Manuel Jabois le preguntó qué era lo que más echaba de menos de la política y aquel le respondió que la manipulación, «pero no como una expresión mala. No, una manipulación contraria a la verdad no es una mentira (…) Para eso estás en la portavocía de Gobierno. ¡Es que a mí las preguntas que me hacían el viernes me las sabía el martes!».
Ahora, el hombre del pelo blanco reconoció ser el responsable del bulo del acuerdo de la fiscalía con González Amador, el de Quirón, y lo filtró a los medios para evitar el juicio por fraude fiscal. El fiscal general no filtró nada, decenas de testigos lo desmienten, y con posterioridad desmintió el falso acuerdo porque le obliga el estatuto del fiscal general del Estado.
El jefe de gabinete de Ayuso declaró ante el Tribunal Supremo: «Eso no es información, es que tengo el pelo blanco. Llevo muchos años en este ámbito y puedo intuir, colegir, adivinar qué está pasando en el mundo político, sobre todo con un órgano tan respetable como el ministerio fiscal, que está jerarquizado y colegiado. De ahí nace esta afirmación. No tengo una información concreta».
El novio de la presidenta de la Comunidad de Madrid, presuntamente, se infló a ganar dinero con el tráfico de mascarillas, pero se olvidó de pagar a Hacienda. En un vídeo ante el juez, el particular confiesa que le pidió a su abogado que el acuerdo para reconocer el delito y pagar se hiciera rápido y de forma discreta. Por cierto, autorizo a MAR a hacer lo que creyera conveniente.
El PP reaccionó como siempre: primero no habían visto el vídeo de la declaración, después afirmaron que mentir no es un delito y, cuando se dieron cuenta de que esto tenía un coste, decidieron en una reunión que el hombre del pelo blanco no había reconocido la mentira, simplemente adivinó que eso era así. Como la bruja Lola. En este absurdo entramado, los únicos que han cumplido con sus obligaciones son el fiscal general del Estado y la fiscal provincial de Madrid, que ha declarado que el correo ya lo conocían 600 personas.
Termino. El síndrome del pelo blanco se remonta a la época de María Antonieta y la Revolución Francesa. Según he leído, al saber que iba a ser guillotinada, el cabello de María Antonieta se volvió blanco de pronto, no me extraña. Probablemente, la reina consorte sufría una alopecia areata (síndrome que lleva su nombre) causada por el gran estrés de saber que muy pronto perdería la cabeza… literalmente.