El consentimiento

Tamara Montero
Tamara Montero CUATRO VERDADES

OPINIÓN

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05 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El golpe de realidad es demoledor cuando de pronto, una frase escrita en un libro se materializa ante tus ojos. La batalla fue durante muchos años poder decidir sobre nuestro cuerpo, incluyendo cuándo mostrarlo. Al recuerdo vuelve aquella discusión sobre quién podía mirarme si me descubría así, sin parte de arriba del bikini, en la playa. El autor de aquella frase, afortunadamente, hace tiempo que salió de mi vida. Fue casi al mismo tiempo que llegaban los smartphones. Y sí. Empezó de nuevo. Que en los bolsillos (y las mochilas) de todo el mundo hubiese una cámara de fotos de alta resolución hizo regresar el miedo. Ya no se trataba de quién podía verte. Se trataba de dónde podría terminar, y con qué fines, una imagen tuya.

El retroceso vuelve ahora a venir de mano de la IA, utilizada por hombres para generar imágenes sexuales de mujeres reales. Es que ya ni siquiera vestidas. Y lo más aterrador es la absoluta falta de comprensión del concepto de consentimiento. Nuestro cuerpo es nuestro, y nosotras tenemos que poder decidir cuándo, cómo, por qué y a quién se lo mostramos. Ahí está el golpe de realidad. La frase de Simone de Beauvoir sobre los derechos de las mujeres que retumba frente a los titulares de Grok desnudando mujeres (y niñas) sin su permiso: «Esos derechos nunca se dan por adquiridos. Debéis permanecer vigilantes durante toda vuestra vida».