La primera «combatienta»

Francisco Ríos Álvarez
francisco ríos LA MIRADA EN LA LENGUA

OPINIÓN

Gaby Oraa | REUTERS

17 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Delcy Rodríguez, la presidenta encargada de Venezuela, mencionó hace días a la esposa de Maduro, Cilia Flores, por su título oficioso de primera combatiente, que convirtió en primera combatienta, empleando un femenino que tiene cierto uso, aunque muy minoritario.

 «La conocí en esos años de lucha y después, bueno, ella me empezó a picar el ojo. A hacer ojitos», contó en cierta ocasión Maduro sobre Cilita, como la llama. Se casaron en el 2013, año en que él asumió la presidencia. Desde entonces rechazó que se la tratase de primera dama, que le resultaba burgués y elitista, y eligió como alternativa primera combatiente, expresión con la que pretendía resaltar su condición de revolucionaria bolivariana.

Muchos nombres de persona terminados en -nte, la mayoría procedentes de participios de presente latinos, no tienen forma femenina, por lo que son los modificadores los que indican el sexo de la persona a la que se aplican. Es el caso, por ejemplo, de el combatiente y la combatiente, estudiante, cantante, manifestante, narcotraficante, denunciante, representante, etcétera. Es minoritario el uso de algunos como femeninos cambiando la terminación -e por -a, y no es uniforme en todos los países de habla hispana. En España es normal emplear, entre otros, los femeninos clienta, sirvienta, dependienta y presidenta, aunque todavía hoy hay quien combate este último, pese a que se documenta desde principios del siglo XVII y que el diccionario de la Academia Española lo registra desde su edición de 1803. Pero en algunos países americanos aún emplean presidente como común en cuanto al género.

En otros casos, el femenino en -nta tiene significados diferentes que con la terminación -nte. Así, la asistente es la mujer que en cualquier oficio hace tareas de asistencia, y asistenta, la que realiza tareas domésticas en una casa donde no reside. La gobernante es una mujer que gobierna una colectividad política, y la gobernanta, la que dirige el servicio en un hotel o la administración de una casa.

En cuanto a la primera combatiente/a, hoy se vislumbran pocas posibilidades de que pueda volver a emplear el título.