A la mierda

Fernanda Tabarés
Fernanda Tabarés OTRAS LETRAS

OPINIÓN

LAURENT GILLIERON | EFE

23 ene 2026 . Actualizado a las 13:57 h.

Debemos saber que existen personas con una habilidad envidiable para encajar palabrotas, insultos, malsonancias, vocablos groseros, en el lugar adecuado. Portan una intuición para exprimir la expresividad de la lengua y atinar con su versión más gruesa, que en sus manos es la que corresponde, la que tú misma habías olfateado sin encontrar el camino. La intervención más popular es la de Fernando Fernán Gómez, quien con su legendario «a la mierda» nos dejó un recurso lingüístico inmejorable para despreciar a los imbéciles. En su caso, la contundencia de la interjección quedaba subrayada por su voz de lija y la mala leche que acompaña al militante.

Ese «a la mierda» es a medias infantil y clásico, lo mismo sobrevuela una guardería que una cumbre internacional, y se vuelve más profundo si se despacha con la educación exquisita que es preciso usar con los idiotas.

En esta edición tan entretenida de la cumbre de Davos se escuchó algo así. Un «váyase a la mierda» institucional y traducido desde el original fuck off, que fue lo que en realidad salió de la boca del diputado danés Anders Vistisen. Se lo dedicó a Donald Trump, cuya intervención de 72 minutos debería tener a todos los líderes del mundo buscando la manera de librarse de un tipo semejante. Vistisen es de extrema derecha, cree que los homosexuales deben ser convertidos mediante terapia y un plagio de Trump en un montón de cosas, pero Groenlandia los ha separado. El divorcio nos deja dos lecciones. Que la internacional ultra no va de agruparse todos en la lucha final, sino que depende de que aparezca una Groenlandia; y que hay un atisbo de lema que suena bárbaro: «Señor Trump, vaia ao carallo».