Qué creer

José Francisco Sánchez Sánchez
Paco Sánchez EN LA CUERDA FLOJA

OPINIÓN

Dado Ruvic | REUTERS

07 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Siempre me pareció muy discutible, por no decir falso, el dicho tan repetido, tan redicho, según el cual «una imagen vale más que mil palabras». Ahora, una imagen apenas vale algo. Al menos en un primer vistazo. La inteligencia artificial afina cada día las técnicas para simular la realidad. Casi cualquier imagen aparece ahora bajo la sombra del amaño: cuanto más sorprendente, más sospechosa. Alguien dice enseguida: «Esto está hecho con IA». Ocurre con las palabras algo diferente: se aceptan o no en función de si corroboran o desmienten nuestros prejuicios. Además, es fácil colar un texto a los detectores que rastrean el uso de inteligencia artificial. Con las imágenes se complica una barbaridad descubrir el fraude.

En enero circuló una denuncia filtrada por un ingeniero que trabajaba para una compañía de comidas a domicilio. Les acusaba de trato degradante a los repartidores. Habían conseguido medir su nivel de desesperación según los encargos que aceptaban. Cuanto más necesitados, más los explotaban. Se convirtió en viral muy pronto y lo vieron unos cincuenta millones de personas en los cuatro días que tardó la plataforma en retirarlo. Era un texto falso, generado por IA, que a muchos pareció verosímil. No sé si tenemos menos tiempo para razonar o, si lo tenemos, terminamos usándolo para otras cosas o delegamos el pensamiento en la IA o nos da igual. Es fácil percibir, en cualquier caso, que la autoridad de lo escrito ha sufrido menos que la de la imagen.

Ayer supe de una web: rentahuman.ai (alquilaunhumano sería la traducción) para que las máquinas puedan alquilar personas que hagan lo que ellas no pueden hacer. Por ejemplo, ir con un cartel a tal manifestación. ¿Me lo creo?